
«La novela Un perfecto equilibrio cuenta la historia de cuatro individuos que sobreviven en condiciones difíciles y en un marco social e histórico convulso. El perfecto equilibrio del que habla el título es el que debe hallarse entre la esperanza y la desesperación», explica el autor indio Rohinton Mistry acerca de su obra, recientemente publicada por Grijalbo-Mondadori.
Mistry, nacido en Bombay y residente en Toronto (Canadá) desde 1975, estuvo ayer en Barcelona para presentar el libro. Un perfecto equilibrio, su segunda novela, apareció en Canadá en 1995 y fue una sensación literaria: recibió los premios Giller, Commonwealth Writers y el galardón que el diario Los Angeles Times concede cada año a la mejor obra narrativa. Asimismo, Mistry fue finalista del premio Booker, uno de los más prestigiosos de la literatura en lengua inglesa.
Tales éxitos han colocado al joven escritor indio en el mismo plano que otras figuras de la narrativa india en inglés, como Salman Rushdie o Vikram Seth (autor de Un buen partido, publicada en España por Anagrama). En el caso de Mistry, la elección del idioma inglés no se debe tanto al deseo de llegar a un público más amplio como a su preferencia por esta lengua. «Mi idioma natal», explica, «es el gujarati, y también puedo hablar hindi de forma coloquial, pero el inglés es la única lengua que conozco lo bastante como para escribir».
La acción de Un perfecto equilibrio transcurre entre 1975 y 1984 en una ciudad india que no se nombra, pero que tiene grandes similitudes con Bombay. El marco histórico en el que se desarrolla es el estado de excepción promulgado por la primera ministra Indira Gandhi para impedir su destitución ante la acusación de fraude electoral.
Cuatro personajes, una joven de clase media enemistada con su familia que monta un taller de costura en su apartamento, dos aprendices de sastre pertenecientes a la casta de los intocables y un estudiante de un pueblo al pie del Himalaya trasplantado a la gran ciudad, integran el núcleo de protagonistas.
ENTORNO DIFICIL.- A partir de ahí, la trama sigue sus vidas y examina el choque de culturas que se produce entre ellos en el contexto de una realidad cambiante, caracterizada por la inestabilidad política, las campañas de esterilización obligatoria, las migraciones y la corrupción.
Sin embargo, para su autor, Un perfecto equilibrio «no es una novela trágica. Tiene los componentes de tragedia que se hallan en la vida y que deben estar en toda obra narrativa mínimamente ambiciosa, pero también contiene elementos de comedia y de farsa. Para mí, la base de una historia son los personajes, más que la trama. El carácter de los personajes determina su propio potencial. A partir de ahí, sigo mi instinto».
Tanto esta obra como la primera novela de Mistry, Such a long journey (Un viaje tan largo) y su libro de narraciones Swimming lessons (Lecciones de natación) han sido elogiados por su exquisita claridad de estilo, por la paciente acumulación de detalles, que termina por componer un paisaje narrativo esclarecedor, y por la profundidad social de sus argumentos, que recuerda a las grandes novelas francesas o rusas del siglo pasado.
El autor, sin embargo, afirma que no está «familiarizado» con estas novelas. «Mis autores favoritos y mis influencias surgen de la narrativa norteamericana. Entre mis favoritos están John Updike o Saul Bellow».
El objetivo de Mistry es «contar una historia intensa, con personajes bien formados y, en este caso, se trataba de examinar un periodo de la reciente Historia india, que representó una aberración del proceso democrático. La democracia es un proceso defectuoso en todas partes».