
Esperando al Sr. Mankell.
El escritor nos tenia tan bien acostumbrados a sus entregadas de wallander que cuando estas acabaron, nos lanzamos ávidos sobre las nuevas esperando encontrar lo mismo.
En mi caso, El cerebro de Kennedy constituyo un nuevo camino pero Profundidades me defraudo, tanto que abandone a mi ídolo sueco, el ambiente de esta novela era deprimente, oscuro, cerrado y se movía en una localización tan alejada de mi mundo que no fui capaz de entrar en la historia.
Como consecuencia de esto, castigue a Mankell y no leí Zapatos italianos, pero en el fondo he de reconocer que tenia "mono" y cuan do salio El Chino no tarde unas horas en ir a comprarlo.
Las primeras paginas no defraudaban, parece que después de la siguiente hoja iba a parecer Wallander, era el retorno del maestro.
La trama policíaca es realmente notable, la atmósfera la acostumbrada y el desconcierto -desasosiego sueco era el mismo. Para mi todo funciona perfecto hasta que entra en el texto la política china, no me interesa y creo que desestabiliza la historia a la que cuesta mucho cerrar y comprender el final.
Los personajes suecos están muy bien dibujados, nos gusta la jueza (puede ser una nueva saga), los chinos no tienen la profundidad adecuada o es que están muy alejados de nosotros.